Su construcción provocó no menos de ocho excomuniones por parte del clero local, pero mereció la pena: hoy, las monumentales murallas de Bérgamo son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Bérgamo no sería la misma sin sus imponentes Murallas Venecianas: más de seis kilómetros de trazado, lugar de románticos paseos, escenario de maravillosas puestas de sol, custodian la belleza de la Ciudad Alta desde hace más de cuatro siglos. El inestimable valor artístico y cultural de las Murallas lo atestigua también su reconocimiento por la UNESCO, de hecho están inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial. Construidas a partir de 1561 por la República de Venecia para frenar los ataques enemigos, pero la Historia fue benevolente, quizá impresionada por tan poderosa belleza, y quiso que nunca fueran asediadas. Así, afortunadamente, se han conservado intactos hasta nuestros días.
Constan de – 14 baluartes, – 2 plataformas, – 100 aberturas para cañoneras, – 2 polvorines, – 4 puertas, – un intrincado mundo subterráneo de sortilegios, pasadizos y túneles. Es posible visitar las cañoneras de San Giovanni.